Bueno, hacía falta este post.
Se acabó. Sí. Ya no volveré a Konstanz como estudiante. Atrás quedaron las charlas con Zuhaitz hasta las 4am o las visitas a Javi y la gente de Lausanne, o la escapada a Londres, o los buenos ratos con Alex, Ferrán, Esco, Araceli, Rubén, Lucía, Farid, Sarwar, Wladi, Jorge, Marian, Erica, Percy… Sé que a algunos puede que no los vea, pero a otros puede que sí.
Los últimos días allí fueron algo locura. Desde la despedida de soltero de Alex, a la despedida de Zuhaitz (que fue el primero…) o la última cena y la última fiesta. O la última noche en la que vimos una peli en plan trankis… O el último día en el que me pasé toa la mañana limpiando (repasando) y limpiando y haciendo la maleta, tal que me tuve que ir corriendo y no me pude despedir de todos los que me tenía que haber despedido.
De arriba a abajo y de Izquierda a Derecha: Ben, Ludo, Farid, Rubén, Lucía,Yo, Heli, Daniel, Sebastian, Araceli, Alex, Esco, Sabine, Erica, Janine, John y Sarwar.
El que abraza Alex y se mete el sacacorchos por la nariz es Ferrán.
En el plan de experiencia Erasmus, muy recomendable para todo el que “no ha salido de casa” ya que conoces gente, quieras o no, y tienes tiempo para darte cuenta de lo que puedes hacer y no, a hacerte tus comidas, a no tener nadie encima que te diga qué hacer y qué no hacer o a qué hora volver a casa.
